SEREMOS
Este ejemplar corresponde al año 1 No. 2 (1º de junio 1943) de un periodiquito que llegué a editar en el otrora distrito
SEREMOS
Este ejemplar corresponde al año 1 No. 2 (1º de junio 1943) de un periodiquito que llegué a editar en el otrora distrito

EDAD EXTRAÑA
Tiempo, siglo, instante, edad extraña ésta,
donde casi todo se siente empujado
a creer en lo imposible. A esperar
que las nubes y las piedras nos hablen
de esas viejas preguntas que en nosotros
han vivido evasivas desde siempre.
Y, así andamos, donde todas las cosas
que ya fueron, insisten como el cántaro,
hasta romperse contra el fondo de un pozo,
o en el adarme del reloj de arena.
Será como dejar lo que buscamos
o ver que el puño aprieta el polvo, el agua,
sin poder impedir que todo escape.
Sin que el mundo termine convertido
cada vez más en sombra de fantasmas;
o en una torpe bestia del génesis.
A veces ni siquiera ante estas cosas
sentimos el asombro de estar vivos,
ni sabemos buscar para qué sirven
aquestas rezumantes moralejas
con que siempre la verdad se disimula,
y, presto se lisonja la mentira.
Si a la luz de la luna los colores
del alba no se advierten,
es porque duermen en las voces del agua;
en la promesa de otro despertar.
.
RETAZOS Y RETOZOS DE
Un bosque de dragones y serpientes,
cargado de imposibles
hay quien dice, es la vida;
por no hacer oportuna una sonrisa,
el eco a que tiende el caracol
a resonar la música del mundo;
o no inspirar lo augusto
cuando algo nos falta.
Pues del surco al barbecho afanan cosas,
sonidos, aromas, colores, el mar,
que demoran la luz sobre el olvido
y el equilibrio justo, el alfarero
que modela en el barro su silencio;
y, aquel azul celeste dibujante
que imagina una aurora
en cada gota mansa de rocío;
perfume de la noche,
donde nada sobra ni deja de cambiar.
Así se abren jardines en la tierra seca,
cuando instamos confiados a que las aguas bajen
del almenar del monte.
Manuel Martínez Acuña
Maracaibo 10 de octubre de 2009.